Tal es el caso de gigantes como Aston Martin, Audi, Porsche, Mercedez-Benz, entre varias otras, quienes han dado a sus icónicos modelos motores capaces de funcionar con batería o gasolina.

Considéralos a la hora de elegir desde tu próximo superdeportivo, hasta tu futura SUV.

1. Su mantenimiento es fácil y poco costoso

Hay quienes dudan a la hora de tomar la decisión sobre si comprar un híbrido o no, con la preocupación de cómo sería su reparación si llegara a fallar. No deben alarmarse pues, al igual que cualquier automóvil, su costo se mantiene al nivel de lo convencional. De hecho, los componentes de estas versiones han probado tener un periodo de vida más largo que el de los autos comunes. ¿La buena noticia? Raramente requieren mantenimiento.

2. Existen dos tipos

Regulares y enchufables (serie o paralelo). Los primeros, tienen un motor de combustión interna que protagoniza la función del mismo, a la vez que el sistema eléctrico de propulsión sólo juega un papel de reparto; mientras que los segundos, requieren de mucha más energía, por lo que los papeles se invierten: el sistema de motorización eléctrico juega el rol principal con labores de movilización complementaria y de recarga de la batería. Para cargarlos completamente es necesario enchufarlos a la red como si fueran automóviles eléctricos.

3. ¿Por qué cuidan el medio ambiente?

 Cuando se usan en modo eléctrico, son un 97% más limpios que los que trabajan por combustión. Así, contribuyen a disminuir tanto la contaminación ambiental, como la contaminación auditiva.
4. Representan un ahorro monetario

Es claro que el gasto en gasolina depende del coche que se tenga. Sin embargo, pensando en la media de un auto del tamaño de un Volvo, llenar el tanque puede costar entre 600 y 700 pesos.

De esta forma, si se usa en modo híbrido -hablamos de cualquier auto-, el costo por recargar la batería dependerá del adaptador que tengas en casa: casi nulo, el precio se verá reflejado en tu recibo de electricidad.

Seguramente se te aplicará una ‘tarifa 2’ para tener 220 voltios en tu red eléctrica doméstica.

5. El gasto de gasolina

El gasto es aproximadamente 30% menor, pues un híbrido consume una cuarta parte que un automóvil de gasolina y una tercera parte que uno de diésel.

6. Son perfectos para la ciudad

Son la compra perfecta para quienes viven en las urbes, ya que es posible aprovechar parte de la energía de sus dos sistemas de almacenamiento. Por ejemplo, a la hora de frenar, son capaces de usar el motor eléctrico como generador, así pueden guardar dicha energía para cargar la batería.

Nota publicada originalmente en robbreport.mx