Por: Periódico Divergente

Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) en México requieren expandir su mercado para aumentar sus ventas y así volverse más productivas. Sin embargo, se encuentran con obstáculos que les impiden hacerlo. La falta de innovación, altos costos de expansión, aunados a la falta de financiamiento, crean un ambiente hostil para el desarrollo de las empresas y generan un bajo dinamismo del mercado interno.

 “Sólo el 5% de las MiPyMEs se modernizan y crecen. Existen emprendedores con modelos de negocio novedosos, y que han tenido un éxito relativo. Sin embargo es un porcentaje pequeño si lo comparamos con el tamaño de la economía”, asegura Jorge Flores Kelly, economista y columnista en Forbes México.

Productividad

En México existen más de cuatro millones de MiPyMEs. Este sector es considerado uno de los motores principales del crecimiento económico en el país, además de que juegan un papel importante en la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, las grandes empresas, tienen una mayor contribución a la economía del país. Las MiPyMEs, pese a que representan el 99.8% de las empresas en México, aportan sólo el 34.7% de la Producción Bruta Total.

 “Las MiPyMEs no tienen acceso a las mejores prácticas de administración y de tecnología, por lo tanto son unidades económicas de baja productividad, no hemos logrado dar el paso para que las MiPyMEs sean exitosas y se conviertan en empresas grandes y hemos caído a lo que yo llamaría la changarrización”.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuanto más grande la empresa, más productiva es. Estas diferencias confirman la necesidad de fortalecer a las MiPyMEs y las condiciones necesarias para su supervivencia y crecimiento.

 “Para que las MiPyMEs crezcan, es necesario vincularlas a los sectores industriales o de la economía que están teniendo alta productividad. Cuando las MiPyMEs se fundan en sectores de baja productividad, de alguna manera están condenadas a desaparecer. Lo que estamos viendo es que tienden a ser modelos de negocio muy gastados”, asegura el también consultor de negocios.

 Educación

 Jorge Flores, afirma que las empresas requieren contar con una fuerza laboral competente, que cumpla con las necesidades del mercado y contribuya al crecimiento económico. “En la medida que nosotros tenemos una población menos educada, vamos a tener una menor productividad y competitividad en las MiPyMEs”.Sin embargo, en México, sólo el 36% de los adultos entre los 25 y 64 años cuentan con un grado de educación media superior.

Para el economista, México necesita que las MiPyMEs sean innovadoras, pues esto hará que las probabilidades de subsistencia aumenten.

 Las MiPyMEs con modelos de negocio demasiado tradicionales y en los que no hay una diferencia absoluta son más vulnerables. Es necesario consolidarlas, capacitarlas y especializarlas, para que puedan ser incluidas en industrias automotrices, maquiladoras o manufactureras. Que dejen su papelería o café internet que son giros comerciales que no tienen oportunidad para distinguirse” advierte.

 Informalidad

 Un factor que genera problemas en la economía del país es la informalidad de los negocios en el país, lo cual contribuye a los altos índices de evasión de impuestos. Además crea muchas barreras al crecimiento, entre ellas el improbable financiamiento formal de la banca.

Financiamiento

 El financiamiento siempre ha sido un obstáculo para los emprendedores. En México, la búsqueda de créditos varía de acuerdo al tamaño de la empresa. Según un estudio del Observatorio Nacional de Emprendedores, en 2013, 22% de empresarios y 26% de emprendedores reportaron haber solicitado algún tipo de financiamiento. De ellos, más del 50% fueron empresas medianas. En contraste, menos del 25% de las micro y pequeñas empresas solicitaron algún tipo de financiamiento.

En términos del número total de préstamos otorgados en el país, las MiPyMEs se encuentran en desventaja frente a las grandes empresas. En 2012, las MiPyMEs representaban menos del 20% del total de créditos.

“El financiamiento es en realidad una etapa posterior en una MiPyME, la razón por la cual muchas no tienen acceso al financiamiento es porque no tienen justamente un modelo de negocio que les garantice un nivel de demanda que las hace atractivas o que requieran eventualmente financiamiento. Muchas veces las Pymes quieren financiamiento, pero no necesariamente para crecer, sino para subsistir”.

Las grandes empresas siguen siendo las principales beneficiarias del crédito en el país. Entre las MiPyMEs, el crédito de las bancas comerciales se otorga principalmente a las empresas medianas. En México, sólo el 22.81% de microempresas que solicitaron crédito a la banca comercial obtuvo financiamiento.

Considerando que más del 93% de las empresas en el país son microempresas, la penetración de crédito bancario a las MiPyMEs es significativamente baja.

La situación macroeconómica del país también representa un factor importante para el de­­­­sarrollo de mercado. México muestra en los últimos tiempos, indicadores económicos alarmantes, que apuntan a una amenazadora recesión económica en el futuro, generado tanto por situaciones internas como por presiones de los mercados internacionales. Esto reduce la capacidad de consumo de la población, lo que genera una dificultad adicional para el desarrollo de un negocio.

Los bancos decidieron disminuir el número de créditos a las PYMES y principalmente a las empresas micro (aquellas con máximo 10 trabajadores), las cuales reportaron una reducción de 5 mil 112 financiamientos para acabar con 407 mil 445, la menor cantidad en cuatro años.

  • La cantidad de financiamientos bancarios a establecimientos pequeños (de 11 a 50 trabajadores) reportó una baja de 385 préstamos, su segundo año seguido de retrocesos, para quedarse con 195 mil 136 créditos, lo que significó el número más bajo desde 2011.

  • Los negocios medianos (de 51 a 250 empleados) tuvieron una disminución de 833 créditos, su segundo año también a la baja, para quedarse con 40 mil 87 préstamos, lo que implicó el número más bajo desde 2011.
  • Los créditos bancarios para la actividad empresarial, excluyendo fideicomisos, ascendieron a un millón 10 mil 447 al cierre del año pasado

 Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) 2015

El 82.5% de las MiPyMEs que arrancan desaparecen antes de los 2 años porque no son rentables, con el consecuente impacto en los pequeños empresarios y la economía en su conjunto.

 Versión completa en la Edición impresa de DIVERGENTE Edición mayo.