Aeropostale se declaró en bancarrota y solicitó permiso de la Corte para investigar a uno de sus acreedores, Syvamore Partners, alegando que la firma de capital privado utilizó un proveedor controlado por ella misma para llevar a la tienda de ropa para adolescentes a tomar esta dura medida.

Los minoristas que basan sus operaciones en centros comerciales han batallado para adaptarse al comercio electrónico y a los constantes cambios en los gustos de los adolescentes. Aeropostale, con matriz en Nueva York, también ha tenido que contender con competidores de moda rápida que colocan antes las nuevas tendencias en los aparadores. La declaración de bancarrota, realizada este miércoles en Manhattan, llega tras los colapsos de American Apparel, Quiksilver y Sports Authority.

La competencia en línea no es la única fuente de preocupación para la compañía, dijo el CEO, Julian Geiger, en los documentos enviados a la Corte, señalando las acciones de Sycamore, que también es dueña de una proveedora de ropa llamada MGF Sourcing.