¿Tienes un guardadito y no sabes qué hacer con él? Puedes ahorrar o invertir, la decisión dependerá de lo que esperas lograr con tu dinero.

Por primera vez no te gastaste todo tu aguinaldo en el maratón Guadalupe-Reyes, ni en las vacaciones de Semana Santa para juntar una buena cantidad que hasta el momento guardas en el colchón y has logrado vencer todas las tentaciones hasta esta altura del año. Ahora te debates sobre qué hacer con ese dinero: ¿abrir una cuenta de ahorro o invertirlo?

Todo depende de lo que esperas obtener, porque la diferencia básica entre ahorro e inversión es el riesgo.

AhorroCuando ahorras en una cuenta o depósito bancario tienes la tranquilidad de que conservarás tu dinero, pero no obtendrás una ganancia con él. Por ello el ahorro está prácticamente libre de riesgo.

Algunas personas consideran esta opción una pérdida porque el dinero no está “trabajando”, mientras que para otras es mejor contar con lo que tienen que especular con la posibilidad de incrementarlo.

Inversión

Lo primero que hay que entender es que al invertir lo que haces es poner tu dinero a disposición de terceros (una empresa o un conjunto de acciones), con la finalidad de que se incremente con las potenciales ganancias que genere ese proyecto.

El punto es que la promesa de beneficio futuro no está garantizada, por lo que se vuelve más o menos incierta. Es una oportunidad que puede o no funcionar dependiendo del riesgo que represente.

“La regla de oro dice que: ¡A mayor beneficio mayor riesgo!, así que todo depende del tipo de inversión que realices”

Para saber qué tipo de inversión te conviene tienes que considerar:

Rendimiento esperado. A mayor rendimiento mayor riesgo de tener pérdidas y viceversa.
Riesgo aceptado. Ante la posibilidad de no recuperar el dinero invertido en títulos de renta variable, por ejemplo, un inversor conservador buscará productos de bajo riesgo y menor rentabilidad, como títulos de renta fija o depósitos a plazo.

Horizonte temporal de la inversión. Esto se refiere a la rapidez con que esperas recuperar tu inversión, a corto, mediano o largo plazo. Las inversiones de largo plazo suelen ofrecer mayores ganancias que las de corto plazo.

Liquidez. Esto se refiere a la rapidez con que esperas recuperar la inversión y a qué costo. No es lo mismo invertir en una empresa cuyas acciones se negocian diariamente en el mercado, que en otra en la cual costará trabajo desprenderse de sus títulos.

Una vez que decidas el riesgo que quieres tomar habrás definido tu perfil de ahorrador o inversor. Y la mejor decisión será la que más te convenga según tu meta.