Por ser considerada una actividad vulnerable al lavado de dinero de parte de empresas, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), echaría el guante a los negocios de outsourcing.

Quiere decir que a esta actividad que se ha expandido en México y otros países de América Latina, no solamente se considera un riesgo de evasión fiscal, sino también de “lavado de dinero”, incluso hasta de financiamiento del terrorismo.

La determinación de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda advirtió que las empresas que sigan contratando personal mediante el outsourcing tendrán que sujetarse a la Ley Federal de Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI).

Estas empresas que se ha rumorado por años, podrían estar evadiendo impuestos, serán consideradas igual que negocios que podrían ser sujetos de lavado o blanqueo de dinero como: casinos, blindaje de autos, traslado y custodia de valores, inmobiliarias, venta de metales, joyas y obras de arte; distribuidores de autos, cheques de viajero; tarjetas de crédito, prepago y de servicios así como de devoluciones y recompensas.

“… nos permitimos puntualizar que el contratista al dar el servicio de subcontratación en términos del artículo 15-A de la Ley Federal del Trabajo, actualiza el supuesto previsto por el inciso b) de la fracción XI del artículo 17 de la LFPIROPIR para ser considerada actividad vulnerable”, dice el reporte de Hacienda”, dice la advertencia de Hacienda.

Durante muchos años se ha culpado a las empresas de outsourcing de fomentar la evasión fiscal, acumular grandes sumas de ingresos, facturar en falso, además de recibir la protección de legisladores y políticos de alto rango en países como México.