El costo financiero o pago de intereses de la deuda pública de México ha crecido significativamente y en el primer trimestre de 2017 tuvo un alza anual de 44.3 por ciento, reveló el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), mostrando que ese compromiso sumó nueve billones 230 mil 088 millones 700 mil pesos en enero-marzo de este año.

“Por una parte -subraya dicho documento-, está el hecho de que el gasto en inversión física sigue ajustándose a la baja, lo cual puede ser un factor que inhiba un mayor ritmo de crecimiento, toda vez que la falta de infraestructura, que es en donde mayormente se refleja esta situación, incide negativamente en la productividad, competitividad y en la intención de mayores flujos de inversión privada”.

Asimismo, la evolución del gasto no programable refleja principalmente la necesidad de una mayor reducción de la deuda pública, toda vez que el costo financiero ha venido creciendo significativamente: en el primer trimestre aumentó 44.3 por ciento anual, recalcó el Ceesp.

Hablando de esa deuda, el estudio deja ver que al cierre del primer trimestre sumó un total de nueve mil 230 millones 088.7 pesos. El organismo aclaró que tal cifra es inferior en 567 mil 350.9 millones de pesos respecto al cierre de 2016.

En otro aspecto, el Centro de Estudios destacó que los resultados generales de las finanzas públicas están en línea con los objetivos planteados, “pero se debe insistir en los esfuerzos por una mayor eficiencia de los recursos públicos”.

Para el Ceesp, la inversión productiva y recursos bien dirigidos, así como solventar carencias de los hogares, son fundamentales para impulsar la inversión privada de largo plazo, lo cual se debe complementar con un fortalecido estado de derecho y reglas del juego claras que inhiban la corrupción e impunidad que ha propiciado que nuestra nación se sitúe entre los países peor calificados en materia de desvío de fondos públicos y en materia de confianza en los políticos.