Datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) indican que la venta de autos eléctricos en enero ascendió a 29 unidades, debido al aumento del precio de la gasolina.

Los niveles de contaminación en la Ciudad de México provocan que a menudo se implementen contingencias ambientales que implican la restricción de transitar de acuerdo a hologramas, engomados o placas; lo que provoca el desagrado y enojo de muchos conductores.

La mala calidad del aire también pone en riesgo la salud de la población provocando efectos nocivos en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Afortunadamente las armadoras han evolucionado, los modelos eléctricos han llegado en años recientes a México, aunque su crecimiento en el parque vehicular es lento constituyen un avance por el uso de nuevas tecnologías y representan una alternativa para un transporte sustentable.

Los beneficios de adquirir un automóvil eléctrico van más allá de la reducción de la huella de carbono o de evitar el consumo de combustibles, representan también las siguientes ventajas:

  • Exención del Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN).
  • La Comisión Federal de Electricidad brinda la opción de solicitar un medidor exclusivo para separar el consumo de energía.
  • Requieren de menor mantenimiento.
  • No se paga tenencia.
  • Portar la calcomanía E del programa “Hoy no circula” para circular diariamente.
  • Usar estacionamientos preferentes que cuentan con centros de carga.

Por ejemplo, si un coche con un tanque de 40 litros recorre alrededor de 15 mil kilómetros por año, implica un gasto de 20,375 pesos, mientras que en uno eléctrico es de 5,820 pesos; es decir, 71% de ahorro.

En la Miscelánea Fiscal de 2017 se incluye una deducción de 25% en la compra de este tipo de vehículos con la finalidad de hacer más accesible el transporte ecológico y reducir las emisiones.

Por otro lado, para una buena utilización y máximo aprovechamiento debes considerar:

  • Tener presente el rango de kilometraje.
  • Llevar un control de los consumos de energía de acuerdo a tus hábitos de manejo.
  • Al ser potentes desde el arranque tienes que medir la fuerza en el pie derecho.
  • Identificar los tipos de cargadores.
  • Planear los tiempos de carga en lugares públicos.

Además, tienen una vida útil más prolongada, la rentabilidad de estos se verá reflejada en los años consecuentes.

Vía: BANCOMER