Sea como testigo, víctima o victimario, todos hemos estado involucrados en este gran problema social conocido como bullying, donde las cifras cada vez son más alarmantes: de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el primer lugar a nivel internacional en casos de bullying, afectando el desarrollo educacional de las víctimas y marcando su futuro en gran número de los casos. He aquí el principio de los malos líderes.

¿Pero qué tiene que ver lo que vivimos de niños con nuestra capacidad de liderazgo? Es algo muy sencillo de entender, la educación básica –kínder, primaria y secundaria– es el medio para adquirir conocimientos esenciales para el desarrollo de los pequeños, pero también el lugar donde se aprende y/o reafirman los valores que nos caracterizarán cuando seamos profesionistas y líderes de las empresas, de esta manera nuestra forma de gestionar a nuestros equipos de trabajo pueden verse afectadas.

“Todo puede empezar con una risa mal intencionada, un apodo, alguna característica física, problemas de sobrepeso u otros tantos detonantes, pero lo que se debe tomar en cuenta es que si ese niño cuando crece tiene un grupo de gente a su cargo, muy seguramente repetirá estos patrones con sus subordinados”, comenta la psicóloga Vanesa Echandi Delgado, coordinadora general del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).

Moobing, consecuencia del bullying en el liderazgo

Durante estos periodos de acoso, los problemas psicológicos desarrollados pueden verse reflejados en una baja autoestima, un deficiente desarrollo social, ansiedad, fobia y depresión como principales consecuencias que, de acuerdo con los expertos, necesitan atención especializada.

Echandi Delgado señala que quienes fueron víctimas de bullying pueden llegar a tener las siguientes características como jefes, es decir, que realizan el mobbing con sus colaboradores:

1.- Son controladores obsesivos

Tienden a dominar todo lo que está bajo su control, son personas que necesitan saber que los demás dependen de él y de las decisiones que toma. Son muy exigentes con su personal y nada de lo que hagan parece ser suficiente.

Estas personas no están capacitadas para trabajar en equipo o delegar autoridad, se hace lo que él diga sin importar su equipo.

2.- El miedo como fortaleza

¿Todos lo obedecen? Sí, el grave problema es el desgaste que genera en el personal a nivel fisiológico, estos líderes llegan a ser muy dañinos para las empresas, pues ellos manejan la situación imponiendo miedo en sus subordinados sin ganar respeto. Sus principales consecuencias son el mal ambiente laboral y los problemas costosos de rotación.

3.- Nadie hace las cosas bien, sólo él

Boicotean el trabajo de los demás, pues ellos piensan que nadie tiene capacidades para hacer bien las cosas. Sabe que la frase “Si quieres que las cosas se hagan bien, hazlas tú” es su única alternativa. No respeta jerarquías ni el desarrollo de sus colaboradores, es una persona impositiva y genera un ambiente tenso y malhumorado.

Buscan gente similar a ellos o todo lo contrario: temerosos, poco propositivos y sin iniciativa.

Tips para erradicar a estos líderes

Si lo padeces, ve con un superior. La experta recomienda enfrentar la situación de manera inteligente, pues asegura que hablarlo es mejor que padecerlo. Asegúrate de ir con la persona correcta, pide una cita y habla sobre los problemas que tu equipo de trabajo y tú viven con su jefe. Apóyate en fechas y horas, esto te ayudará a que la información sea objetiva y fidedigna.

Abrir espacios de integración. Es un deber empresarial generar estos momentos, de esta manera se generará seguridad en cada personal y se abrirán diálogos que pueden dar cabida a declarar los problemas que se viven. ¡Ojo! Cuando se hagan este tipo de dinámicas es muy importante que tanto jefes como colaboradores participen en las actividades.

Buzones de sugerencias anónimos. Es un medio seguro y sincero donde cada parte del equipo puede externar su punto de vista, crear estos medios puede ayudarte, no sólo en detectar malos líderes, sino también en mejorar muchos aspectos de la organización.

Realiza evaluaciones de personal. No dejes que los jefes se escapen de estos métodos, las evaluaciones sirven para mejorar, así que tómalo de manera objetiva, analiza cuáles son los puntos más críticos y habla con tu personal.

Capacitación del personal. Este es un tema que no debe quedarse fuera del margen, la capacitación en temas de liderazgo puede ayudar a los jefes a desarrollar capacidades que ayuden a tu empresa en vez de afectarla, es importante de desarrollo personal, work life balance y liderazgo.

Fuente:Altonivel