La mayoría de los corporativos mexicanos tienen un riesgo de liquidez manejable, aunque es posible que una serie de desafíos económicos dificulte sus posiciones de fondeo, indicó Moody’s Investors Service.

En un reporte, la calificadora internacional de riesgo crediticio informó que de las 27 compañías que analizó, encontró que 81% tiene un riesgo de liquidez que va de mediano a bajo.

Lo anterior indica que deberán ser capaces de cubrir su deuda de corto plazo, vencimientos corrientes de la deuda de largo plazo, gastos operativos e inversiones de capital regulares de aquí a finales de 2017.

“Es común que las compañías mexicanas no tengan políticas explícitas para analizar y tomar decisiones respecto a su riesgo de liquidez”, apuntó la analista de Moody’s, Sandra Beltrán.

Ello, al utilizar el efectivo en caja, generación de flujo de efectivo libre y las líneas de crédito bancarias comprometidas que tengan disponibles. A su vez, abundó que la proporción cambió, del 78% identificado en el último análisis de Moody’s realizado en mayo de 2015; sin embargo, es menos favorable en comparación con el 88% observado en 2014.

Con todo, las prácticas de liquidez de los corporativos mexicanos en general aún no son tan fuertes como la norma global, añadió la agencia evaluadora en un reporte.

A su vez, abundó que “existen muchos corporativos que no cuentan con líneas de crédito comprometidas y dependen de los bancos o del acceso al mercado para refinanciar su deuda”, añadió.

La calificadora internacional apuntó que una serie de desafíos económicos podía presionar a los corporativos hasta finales de 2017.