Las cosas importantes no ocurren de la noche a la mañana por mucho que lo desees. Para alanzar el éxito, debes tener un punto de comparación, comenzando por realizar una pequeña investigación y darte cuenta de la gran cantidad de tiempo, esfuerzo y trabajo que es necesario invertir para que un producto o una idea alcance el éxito.

Inevitablemente, todas las cosas en la vida se consiguen a pasos cautelosos; por ello, te compartimos los siguientes consejos para llevar tu start-up al éxito:

  1. Nadie se hace ni famoso ni acaudalado de la noche a la mañana. Recuerda que no existe éxito sin esfuerzo; por este motivo, tienes que mantenerte centrado en el camino y trabajando a diario por hacer crecer tu modelo de negocio, ya sea a través de la captación de nuevos clientes, atrayendo talentos especializados o capacitando a aquellos que puedan aportar cambios sustanciales y que permitan el crecimiento sostenido de tu start-up.
  2. No escuches a tu ego. Resulta un poco difícil porque el ego no admite fracasos o pérdidas de tiempo e, incluso, es más sencillo utilizarlo para distraerte y convertirlo en una excusa para no actuar correctamente; en suma, concéntrate en las acciones clave que puedan darte resultados aceptando errores y sobre todo corrigiéndolos.
  3. Acción y movimiento. Si tienes miedo al fracaso, no comprenderás el beneficio que te aporta pasar a la acción, pues permite enfocarte al cumplimiento de tu objetivo final. Sí, así es: cualquier acción. Incluso, si el éxito que esperabas no aparece realmente como imaginabas, entonces algo positivo ha ocurrido. Sólo necesitas aprender a prestar atención a lo que ocurre y centrarte en los acontecimientos positivos; para ello, mantente preparado y analiza todo lo que te rodea, y recuerda que es una trampa creer que el éxito es un concepto lineal.
  4. ¿Eres víctima de la falta de acción? Cuando tienes que invertir mucho en un proyecto, puedes encontrar muchas maneras de frenarte antes de seguir adelante. Es muy fácil caer en la apariencia de que estamos ocupados, cuando en realidad no estamos orientando nuestras acciones hacia el objetivo real. Por ejemplo: ¿estás reorganizando tu oficina o tu despacho antes de un proyecto?, ¿dejas que los e-mails se lleven la mayoría de tu tiempo productivo?, ¿centras demasiada energía en construir tu ecosistema de redes sociales? Si te encuentras realizando alguna de las siguientes acciones, eres víctima de la falta de acción.
  5. ¿Qué debería estar haciendo? Existe una fórmula sencilla para asegurar que tus acciones sean exitosas en los días venideros. Analiza lo que haces durante un día; de esta forma, ¿cuántos minutos u horas inviertes en realizar acciones que realmente permitan acercarte a tu objetivo?

Si quieres saber que te traerá el mañana, echa un vistazo a lo que has hecho hoy. Si quieres alcanzar un objetivo y no has hecho nada para alcanzarlo, tampoco lo harás mañana. Entonces ¿qué debes hacer? Implementar acciones específicas para alcanzar, a paso seguro, cada una de tus metas propuestas.

Vía: Microsoft México.