Ya no acumules recargos por no pagar a tiempo la luz o el agua. Si domicilias el pago de los servicios no sólo ahorrarás dinero, también podrás administrar mejor tu tiempo.

Típico que en día de quincena te emocionas porque otra vez tienes dinero, te dedicas a disfrutar de la buena vida y, cuando te das cuenta, se te olvidó pagar de nuevo el agua.

Una buena opción para erradicar los olvidos, pero sobre todo para dejar de pagar recargos, es domiciliar los pagos.

Esta opción consiste en el cargo automático a tu cuenta bancaria con o sin chequera para el pago de servicios como: agua, luz, teléfono, televisión de paga, y/o tarjeta de crédito.

El trámite es muy sencillo. Puedes dar de alta uno o más pagos a través del servicio en línea de tu banco o en una sucursal. Es gratuito y puedes incluso domiciliar pagos hasta de otras instituciones de crédito.

¿Por qué te conviene domiciliar?

  • Pagas siempre a tiempo.
  • No haces filas.
  • Es seguro.
  • Te permite llevar un control de tu presupuesto.
  • Puedes pagar servicios que no estén a tu nombre o se encuentren en otra ciudad (como la televisión de paga para tus papás).

Todos los cargos se ven reflejados en tu estado de cuenta y puedes elegir el importe y número máximo para el pago de tus recibos de servicio.