Editorial

Las crisis son oportunidades, pues traen consigo progreso. Superarlas, se traduce a marcarnos un nuevo límite; las crisis son una bendición. Hoy afrontamos una a nivel económico, luchemos por superarla. La respuesta: volteemos hacia dentro, promovamos el mercado interno.

Aún cuando nuestra economía forma parte de la élite mundial por su apertura y facilidad comercial -que la perfila en el lugar diez y la número dos de América Latina-, ocupa el lugar número 81 a nivel mundial en cuanto a  PIB por persona. Esto significa que la grandeza de la economía mexicana,  no se traduce en bonanza o riqueza para los mexicanos.

Es por ello que la crisis que vive el mundo tendrá efectos importantes en las empresas y  desde luego en nuestros bolsillos. Por ello, a continuación presentamos una lista de medidas precautorias que esperamos sea de utilidad

BY: C.P IVÁN O. ROJAS DOSAL
  1. Cuidemos nuestro trabajo, -entiéndase a nuestros clientes o nuestro empleo- hagámoslo con excelencia.

  2. Ahorrar es importante para frenar la incertidumbre de lo que estaría por venir.

  3. Disminuir los gastos de las empresas y desde luego los individuales. No dejemos de invertir de manera inteligente y medida. Evitemos el gasto sin ningún beneficio.

  4. Mantener el dinero dentro del sistema financiero, de no hacerlo quebraríamos a los bancos y la crisis se volvería más aguda al frenar la economía.

  5. No disponer de créditos si no son necesarios. Aún cuando contemos con líneas que son una enorme tentación, recordemos evitar gastos innecesarios o que pueden esperar para mejores épocas.

  6. Si tenemos créditos a tasa fija, no es opción anticipar pagos; recordemos “ahorrar”.

  7. Adicional como personas, evitar a toda costa enfermarnos. Recordemos que ésto ocasiona un gasto. Mantengamos una debida alimentación.

  8. Incrementar las ventas para las empresas.

Es verdaderamente incierto cuánto tiempo durará esta crisis mundial. Podemos atrevernos a decir que será sólo el primer semestre de este 2016, pero podría durar hasta dos años. No debemos alarmarnos, pero si ser inteligentes; verlo como una oportunidad para que nosotros mismos impulsemos el mercado interno. Si la política económica actual de nuestro país no lo contempla, hagámoslo nosotros.

Share This