El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró la perspectiva para la economía mexicana a 2.3 por ciento este año y a 3 por ciento para 2019, ya que, señala, se beneficiará del fortalecimiento de la demanda estadunidense.

En el informe Perspectivas de la economía mundial señala que esos nuevos pronósticos económicos para México son superiores en 0.4 y 0.7 puntos a los estimados en octubre de 2017, cuando se ubicaron en 1.9 y 2.3 por ciento, respectivamente.

El documento, correspondiente a enero de 2018, fue presentado en Davos, Suiza, previo al inicio del Foro Económico Mundial.

Se prevé, agrega, que la reforma tributaria y el correspondiente estímulo fiscal en Estados Unidos imprimirán un impulso transitorio al crecimiento estadunidense y de sus socios comerciales.

Pero el FMI también alerta sobre el riesgo de que la rebaja fiscal genere menor inversión de la prevista. Eso tendría repercusiones en la fortaleza de la demanda externa de los principales socios de Estados Unidos.

El FMI destaca que la actividad económica mundial sigue fortaleciéndose y se estima, ahora que terminó 2017, en 3.7 por ciento, es decir, 0.1 puntos porcentuales más de lo previsto en otoño y 0.5 por ciento más que en 2016.

Otras proyecciones

Además, revisó al alza las proyecciones del crecimiento mundial para 2018 y 2019 en 0.2 puntos porcentuales, a 3.9 por ciento en ambos años.

La actividad económica global continúa reafirmándose, subrayó el fondo en un comunicado distribuido en Davos.

El anuncio fue realizado por la directora gerente del FMI, la francesa Christine Lagarde, quien advirtió, no obstante, del riesgo de caer en la complacencia que la publicación de las cifras positivas puede tener.

“Es claramente una recuperación cíclica y sin la continuidad de reformas las fuerzas fundamentales que nos preocuparon sobre la ‘nueva mediocridad’ (…) permanecerán en sus lugares”, alertó durante una conferencia de prensa en Davos.

El economista jefe del fondo, Maurice Obstfeld, señaló: Buenas noticias. Pero los líderes políticos y los responsables del diseño de políticas deben recordar que el impulso del crecimiento está ligado a la convergencia de factores que deberá durar mucho tiempo.

Añadió que la gran crisis financiera mundial desatada en 2008 puede parecer haber quedado a distancia, pero sin medidas rápidas para atacar los obstáculos estructurales al crecimiento la nueva tendencia negativa llegará más rápido.

Los funcionarios revisaron igualmente al alza la previsión de crecimiento del producto bruto mundial durante el año pasado. Apuntaron que un grupo de países que representan tres cuartos del PIB mundial reportaron crecimiento en 2017, lo cual significa la más amplia recuperación a escala global desde 2010.

El FMI también aumentó sus perspectivas de volumen de comercio mundial en más de 0.5 puntos porcentuales hasta al menos 4.5 por ciento anual en 2018 y 2019.

En América Latina, el FMI prevé que la recuperación se fortalecerá y el crecimiento será de 1.9 por ciento en 2018 (tal como se proyectó en otoño) y 2.6 por ciento en 2019 (0.2 puntos porcentuales más alto).

Indica que ese cambio es atribuible a la mejora de las perspectivas de México, al afianzamiento de la recuperación de Brasil y a los efectos favorables del alza de precios de las materias primas y la distensión de las condiciones financieras en algunos países exportadores de materias primas.

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