El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, respondió al nuevo amago del presidente Donald Trump de terminar el TLCAN y firmar un acuerdo bilateral.

En su comparecencia ante el Senado, el canciller adelantó que México está interesado y trabaja por mejorar el acuerdo comercial pero, en apego a sus principios de dignidad y soberanía, no aceptará cambios que impliquen prácticas contrarias al libre comercio.

“Lo que no podemos perder es que un Tratado de Libre Comercio deje de ser de libre comercio”, advirtió.

Videgaray dijo que dar por terminado el TLCAN “sería un punto de quiebre negativo en las relaciones entre México y Estados Unidos”.

Ante los senadores expuso: “Tenemos que estar preparados por lo tanto a decir que no y, si es necesario, a levantarnos de la mesa; incluso salir del Tratado, entendiendo, insisto, que México es más grande que el TLCAN”.

El canciller dijo que finalizar  el acuerdo comercial tampoco sería el fin del mundo.

Videgaray pide alistarse para decir no al TLCAN

El canciller asevera que si no hay condiciones para negociar “tenemos que estar listos también para salir y levantarnos de la mesa”; dice que Estados Unidos pierde más con una cancelación.

El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, respondió a Donald Trump que México está preparado para decir que no a sus pretensiones de desvirtuar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para levantarse de la mesa de negociación y para salirse del acuerdo trilateral, porque Estados Unidos pierde más con este punto de quiebre en la relación entre ambas naciones.

Ante el pleno del Senado, Videgaray reveló que únicamente 40% de exportaciones mexicanas se apegan al TLC, mientras que 51% de exportaciones de Estados Unidos se realizan al amparo de las reglas del libre comercio.

Además, los aranceles que EU puede cobrar a México, al amparo de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), no pueden rebasar 3%, mientras que México tiene derecho a cobrar un máximo de 7 por ciento.

Durante su comparecencia ante el pleno del Senado, Videgaray adelantó que México está interesado en el TLCAN y trabaja por mejorarlo, pero en apego a sus principios de dignidad y soberanía, no aceptará cambios que buscan aplicar criterios proteccionistas contrarias al libre comercio.

A la senadora Sonia Rocha le explicó que “terminar el Tratado de Libre Comercio sería un punto de quiebre negativo en las relaciones entre México y Estados Unidos, y creo que la disponibilidad de México, y así lo hemos hecho saber al gobierno de Estados Unidos, para continuar en otros ámbitos de cooperación, naturalmente sería seriamente afectada, y esta es una variable que tiene que tomar en cuenta el gobierno de Estados Unidos y, además, creo que el efecto sería duradero.”

A pregunta del panista Víctor Hermosillo, Videgaray fue claro al fijar la posición de México, tan sólo unos momentos después de que Donald Trump declarara que prefiere la cancelación del Tratado y tener acuerdos bilaterales.

Posición lógica

“Tenemos que estar siempre preparados para levantarnos de la mesa, y esto es una postura lógica en cualquier negociación, además de ser un principio de dignidad y de soberanía. Pero hay cosas que México no va a aceptar, porque no nos conviene aceptar. No voy a entrar en detalles porque eso compete a la Secretaría de Economía, pero lo que no podemos perder es que un TLC deje de ser de libre comercio.

“Si se trata de introducir comercio administrado, restricciones, aranceles, barreras, eso desvirtúa la naturaleza del acuerdo, y eso no es lo que conviene a México.

“Tenemos que estar preparados por lo tanto a decir que no, y si es necesario levantarnos de la mesa, y si es necesario incluso salir del Tratado, entendiendo, insisto, que México es más grande que el TLCAN, México es más grande que NAFTA –por sus siglas en inglés. Y también hay una realidad económica que a veces perdemos de vista, que es que la mayoría del comercio entre México y EU no utiliza el TLCAN, utiliza las reglas generales de la OMC, la Organización Mundial de Comercio”.

Reiteró que el fin del Tratado “no sería el final del mundo, ya lo hemos dicho, y tenemos que tener eso muy claro. Somos una nación muy importante para Estados Unidos y México es un mercado muy importante para las exportaciones de  EU”.

Tan sólo el año pasado Texas exportó 95 mil millones de dólares a México. Es un mercado que difícilmente la economía texana quiere perder, y” por lo tanto ahí tenemos aliados recurrentes en este proceso de diálogo”.

Añadió que “tenemos que afrontar este proceso como lo estamos haciendo: con seriedad, con profesionalismo y siempre de manera constructiva. Queremos un acuerdo, y yo creo que podemos llegar a un acuerdo, pero si las condiciones no lo están, tenemos que estar listos también para salir y levantarnos de la mesa”.

La comparecencia sólo registró un momento de tensión, cuando la petista Layda Sansores expresó duras críticas y utilizó términos escatológicos para reprobar la política exterior del país; sin embargo, el PRD y el PAN le hicieron una fuerte crítica.

Vía: Excélsior