La burocracia es un concepto con muchas connotaciones negativas, pero no tiene porqué ser sinónimo de una mala organización. En realidad la burocracia no es más que un sistema de reglas que pretenden indicar cómo actuar en cada circunstancia.

Existen factores que ayudan a establecer el grado de burocracia que encaja mejor en tu empresa. Los principales son: el tamaño, el ciclo de vida y la cultura de la empresa, así como la complejidad del sector.

¿Cómo decidir el nivel de burocracia en mi empresa?

Encontrar el término medio entre flexibilidad y rigidez a la hora de aplicar las normas se tiene que evaluar de forma individual en cada empresa. A continuación te presentamos algunos puntos que te ayudarán a determinar si te conviene establecer más burocracia o por el contrario debes simplificarla.

Aumenta la burocracia en tu empresa si:

 

  • Ofrece mayor y mejor servicio a los clientes
  • No atropella las relaciones personales entre los miembros de la empresa
  • Los empleados confían en el valor creado por la burocracia

Disminuye la burocracia de tu empresa si:

 

  •  Los trabajadores aprovechan las normas en su propio beneficio
  • Afecta negativamente al servicio a tus clientes
  • Es extremadamente controladora

La burocracia bien entendida no tiene porqué ser negativa para una empresa. Debes ser capaz de adaptarla según tus necesidades, la madurez y crecimiento de la empresa y en coherencia con la cultura que quieras crear y los cambios del sector. Lo importante es conocer qué grado de burocracia necesita tu empresa en este momento.

Por: Nancy Estrada

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