La Ópera de Sídney se someterá a su mayor programa de renovación desde su apertura en 1973, con el objetivo de intentar solucionar los problemas acústicos impropios de esta emblemática construcción.

Las obras en la segunda sala más grande de la Ópera, la Joan Sutherland Theatre, comenzarán el 20 de mayo y durarán siete meses, marcando el inicio de un vasto programa de renovación estimado en 273 millones de dólares australianos (184 millones de euros).

Las críticas por la decepcionante acústica de la gran sala de conciertos de la Ópera se suceden desde hace tiempo. Su renovación conllevará la instalación de un nuevo techo equipado con nuevos deflectores acústicos para distribuir mejor el sonido.

También se pretende remplazar una parte de la maquinaria, de los cables y cabrestantes que permitan mover las luces y accesorios. El objetivo es mejorar las condiciones para los artistas y para el público.

La empresa australiana que construyó el equipamiento de los bastidores de la Ópera será la encargada de la renovación.

Más de 1,5 millones de personas asisten cada año a conciertos celebrados en la Ópera de Sídney, visitada por ocho millones de turistas anualmente.

La Ópera, que está compuesta por tres grupos de “conchas” abovedadas y entrelazadas, fue incluida en 2007 en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.

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