Las relaciones de amistad en el trabajo entre jefe y empleado pueden ser un arma de doble filo: relajan el ambiente, pero también podrían afectar los resultados de tu empresa.

Lo que puede comenzar como una bonita amistad y una prometedora sociedad de negocios, en el transcurso de los años puede convertirse en un abuso de confianza y prácticas desleales, consecuencia de la fractura de las barreras entre el ámbito laboral y personal.

UNA NUEVA INTERACCIÓN TRAE PRODUCTIVIDAD

Como un buen líder y coach necesitas desarrollar una relación real con tus empleados. Sin embargo, esta relación no es una amistad. Una amistad entre un jefe y un empleado es un tema de conciencia y madurez que solamente es posible cuando las personas con cargo de dirección tienen una formación profesional que las ayude a adquirir esas habilidades.

Una de las fallas más comunes en los sistemas de gestión tradicionales es la falta de feedback y coaching.

Un líder debe aprender a demostrarles a los empleados que le importan, y la mejor manera de hacerlo es a través de desafiarlos para obtener los resultados. Debe ser consciente de que su rol debe motivar la dinámica del grupo y construir una credibilidad como jefe.

VENTAJAS

  • La relación entre líder y colaborador propicia una relación de mayor compromiso y franqueza. El trabajo se lleva a cabo en un ambiente laboral más disfrutable y relajado, por lo que atrae mayor productividad.

DESVENTAJAS

“Hay que ser realistas, existe una dinámica de poder entre jefe y empleado y eso es dañino para una amistad o un romance. Muchas veces hay que elegir”

  • El colaborador puede tomarse libertades que lleven a no cumplir los objetivos y a que el jefe pierda su credibilidad.
  • La presencia de una relación entre jefe y algún empleado puede propiciar que los otros miembros del equipo sientan celos o piensen que existe un trato preferencial.

Fuente: Expansión.

 

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