EDITORIAL ABRIL

Como cada año, se acerca el inevitable momento para las personas físicas y morales de cumplir con la obligación de presentar su declaración anual correspondiente al ejercicio 2016. De ahí que resulte conveniente el repasar algunos puntos y consejos que pueden coadyuvar en una mejor toma de decisiones en el cálculo y cumplimiento de dichas obligaciones.

Desde el miércoles 22 de marzo y hasta el 30 de abril, las personas físicas podrán presentar su declaración anual de impuestos 2016 a través del portal del Servicio de Administración Tributaria.

Será hasta el 3 de abril cuando las personas morales puedan presentar su declaración de este ejercicio.

Entre las personas obligadas destacan quienes perciben ingresos por honorarios; arrendamiento; actividades empresariales; enajenación y adquisición de bienes, dividendos, premios y otros ingresos.

Los trabajadores que sólo obtuvieron ingresos por salarios en 2016 e intereses de sus cuentas e inversiones quedan exentos de la obligación de presentar declaración anual. Hasta el año pasado, los asalariados con ingresos mayores a 400 mil pesos y otras personas físicas tenían obligación de presentar declaración anual en abril.

Por otro lado la Firma Electrónica Avanzada (Fiel), que antes se requería para solicitar una devolución de impuestos mayor a 10 mil pesos, solo será necesaria para solicitudes de más de 50 mil pesos.

Para obtener saldo a favor, quienes presenten su declaración deben incluir en ésta comprobantes de gastos de salud, que incluyen primas por seguros médicos dentales, anteojos, colegiaturas, donativos, impuestos locales por salarios, gastos funerarios, intereses por créditos hipotecarios, y aportaciones voluntarias al fondo de ahorro para el retiro.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) estima que serán más de tres millones 301 mil 455 personas físicas quienes cumplirán con la obligación de presentar su declaración anual de impuestos 2016 -sólo en abril 2017-, lo que implicaría superar el récord del año pasado (más de 16 mil millones de pesos)

Recuerden que esta es una obligación estipulada en la Ley del Impuesto sobre la Renta, y el no declarar conlleva a una serie de sanciones y multas. Para no tener problemas es indispensable que se acerquen a un especialista y un contador, para buscar incluso beneficios en devoluciones.