De agosto de 2013 al mes de abril pasado, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) impuso 20 multas a Petróleos Mexicanos y su subsidiaria Pemex Refinación que suman 795 millones 814 mil pesos, por  obligar a los gasolineros a contratar las pipas de la empresa para transportar el combustible a las estaciones de servicio.

La mitad de las multas no ha sido cubierta por Pemex y en el resto de los casos la petrolera interpuso un recurso de revisión ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con el objetivo de desechar el caso.

La sanción más alta fue impuesta el 20 de agosto de 2013 a la subsidiaria Pemex Refinación, por un monto superior a 651.6 millones de pesos, así como 1.6 millones de pesos a Pemex por “coadyuvar” con esta práctica, misma que se encuentra en revisión por parte de la SCJN.

Esta sanción se impuso porque la subsidiaria obligaba a los gasolineros a contratar el servicio de pipas de Pemex para llevar el combustible a las estaciones de servicio, cuando el cliente tiene la posibilidad de elegir el servicio de transporte que más le convenga, una falta conocida como “venta atada”.

En la Ley Federal de Competencia Económica, las ventas atadas son consideradas como una práctica monopólica relativa, porque obligan a los consumidores de un producto a contratar un servicio adicional de forma obligatoria para obtener los beneficios, lo que complica la competencia al interior de un mercado, en este caso, el de las gasolinas, en perjuicio de los consumidores.

La investigación, realizada por la extinta Comisión Federal de Competencia (CFC), inició en noviembre de 2010, a partir de la denuncia de distintos franquiciatarios, quienes señalaron que Pemex Refinación los obligó a contratar las pipas de Pemex.

Además de la multa, la Cofece ordenó a la petrolera mexicana suspender esta práctica. Sin embargo, la comisión debió implementar 18 multas por 145.5 millones de pesos adicionales, debido a que la empresa productiva del Estado no presentó los documentos requeridos para acreditar que dejó de obligar a los franquiciatarios a utilizar su servicio de pipas.