Al señalar que la reforma fiscal aprobada en 2014 ha dañado a la clase media y es el principal inhibidor del desarrollo económico en México junto con la fragilidad del estado de derecho, el líder patronal, Gustavo de Hoyos Walther, dio a conocer una propuesta de reforma fiscal con 10 puntos torales y subrayó: “No podemos seguir aportando más recursos a gobernantes que no deciden comprometerse con la transparencia, la rendición de cuentas y el combate en contra de la corrupción”.

Entre sus puntos pide la deducción plena de prestaciones laborales; mejorar la competitividad del sistema fiscal, homologando la tasa de Impuesto Sobre la Renta (ISR) a la tasa promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (24.66%); acreditamiento de la retención del 10% del ISR por pago de dividendos a personas físicas; redistribución y actualización de la tarifa de ISR a las personas físicas, así como fortalecer la certidumbre en las operaciones internacionales.

Ante la petición de la Coparmex, el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, afirmó que el marco tributario actual da certeza y le ha permitido a México sortear con éxito los vaivenes e incertidumbre mundial, por lo cual descartó posibles modificaciones, como pide el sector privado.