El presidente Enrique Peña Nieto consideró que México tiene una banca con finanzas sanas y destacó que, desde 2012, 12.7 millones de ciudadanos se incorporaron al sistema financiero del país.

Al presentar la Política de Inclusión Financiera, el mandatario nacional dijo que “México cuenta con una banca sólida, bien capitalizada y con una cartera crediticia sana, una banca que es un sector clave para el desarrollo nacional y que además comparte el compromiso de lograr una mayor inclusión financiera”.

Informó que en “2012, el 56% de la población contaba con algún producto de crédito, ahorro o de seguro, y esta cifra aumentó a 68% en tres años, es decir se incorporaron al sistema financiero 12.7 millones de personas más”.

El jefe del Ejecutivo confió en “que la implementación de la política nacional de inclusión financiera se traducirá en una mayor tranquilidad para el trabajador que ahorra para su retiro o para un proyecto de vida, se reflejará en que una familia obtiene un crédito accesible”.

La nueva política consta de seis ejes de acciones, entre los que destacan la inclusión de la educación financiera en los programas de educación básica; así como el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para acercar los servicios bancarios a la ciudadanía que cuente con internet y conexión digital.

Otro de los objetivos es desarrollar la infraestructura financiera en comunidades alejadas, es decir, instalar bancos o cajeros automáticos en poblaciones que no contaban con esos mecanismos.

Además de fortalecer los mecanismos de protección de datos personales e impulsar el desarrollo académico y de investigación sobre la inclusión financiera en el país.

Entre los avances, el Presidente resaltó que siete millones de mujeres en condiciones de pobreza, y beneficiarias de programas sociales, fueron incluidas al sistema financiero al dotarles de una tarjeta de debito para recibir el apoyo gubernamental.

Por su parte, Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), señaló que el crédito se ha incrementado en el país, porque “pasó de 25% del PIB el crédito al sector privado, a 32% en tan sólo tres años. Esto se ha logrado, entre otras cosas, porque hay mayor competencia en el sistema financiero”.

“Hablar de inclusión financiera en realidad es hablar de un tema social. Es hablar de un tema de equidad social, de justicia y de cómo incorporar a los excluidos a la modernidad, a el desarrollo en la economía global”, apuntó.