El Consejo de la Judicatura Federal (CJF) informó que un juez federal opinó que es procedente la extradición a Estados Unidos de Joaquín “El Chapo” Guzmán por un solo delito de narcotráfico.

Adrián Rivera López, Juez Tercero de Distrito en Procesos Penales Federales de la Ciudad de México, emitió la opinión jurídica en favor de entregar al capo únicamente por el cargo de asociación delictuosa para importar y poseer con la intención de distribuir cocaína.

“Lo anterior, en virtud de considerarse cumplidos los requisitos establecidos en el Tratado de Extradición celebrado entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América”, dijo el CJF en un comunicado.

El expediente en cuestión corresponde a una orden de captura librada desde 1996 contra Guzmán Loera por la Corte Federal del Distrito Sur de California en San Diego, por decenas de cargos de narcotráfico, misma que fue tramitada ante México en extradición hasta febrero de 2001.

A lo largo de dos décadas, la mayoría de los cargos prescribieron y al día de hoy sólo uno de ellos está vigente para abrirle un juicio en la Unión Americana.

Con base en el expediente de extradición 3/2001, en la Corte de San Diego se le imputa a “El Chapo” traficar drogas de 1989 a 1996 en latas de chile, cajas de sopa y pollo empaquetado, por vía terrestre y aéreas, así como por narcotúneles. Sus ganancias mensuales en aquella época ascendían a 700 millones de dólares, según la acusación.

La decisión del juez Rivera no implica que Guzmán vaya a ser enviado a Estados Unidos en el corto plazo -salvo que el capo se allane a la extradición-, pues ahora la opinión del impartidor de justicia será remitida a la Secretaría de Relaciones Exteriores, que tendrá 20 días hábiles para emitir su resolución.

Si la Cancillería ordena la extradición, la ruta del sinaloense será el amparo, cuyas dos instancias podrían tardar hasta un año en resolverse. De haber algún aspecto de constitucionalidad en su demanda de garantías, el caso podría llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y alargarse aún más.

Además, el capo tiene un proceso de extradición diverso en el Juzgado Octavo de Distrito en Procesos Penales Federales de la Ciudad de México, por la orden de captura que se giró en 2009 en la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, en El Paso.

En este asunto, los estadounidenses reclaman a “El Chapo” por los cargos de asociación delictuosa, delincuencia organizada, posesión e importación de cocaína, lavado de dinero, homicidio y posesión de armas de fuego.

Los hechos están relacionados con la “invasión” de sicarios del Cártel de Sinaloa a Ciudad Juárez y la guerra con la que lograron desplazar de esa urbe a la organización criminal de los Carrillo Fuentes.

En este proceso de extradición, aun no existe una opinión jurídica del juez Jesús Díaz Guerrero y la ruta legal a seguir sería la misma que la antes referida.

José Refugio Rodríguez Núñez, abogado de Guzmán Loera, dijo que en este segundo proceso de extradición “en cualquier momento podría emitirse la opinión del juez”.

Por ahora, el único escenario formal para una extradición pronta de “El Chapo” es su allanamiento a los dos juicios de extradición, es decir, que informe por escrito que no desea litigar más contra su entrega Estados Unidos y que acepta voluntariamente el traslado.

Su defensa ha dicho que eso no lo harán, hasta no tener una negociación satisfactoria con el Departamento de Justicia estadounidense.