Una sonda espacial de la NASA ha enviado las mejores imágenes de Júpiter a la fecha, las cuales revelan tormentas turbulentas en el polo norte.

Su nombre es Juno y con sus 3,6 toneladas sigue siendo un cuerpo diminuto al lado del gigante del Sistema Solar. El pasado 27 de agosto pasó por el punto más cercano del planeta, a solamente 4.200 kilómetros por encima de su altura atmosférica.
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La región polar norte de Júpiter es más tempestuosa de lo previsto y parece más azul que el resto del planeta, dijo el científico jefe de la misión, Scott Bolton, del Instituto de Investigación del Suroeste en San Antonio.

“Es muy difícil reconocer a Júpiter en esta imagen”, señaló Bolton en un comunicado.

La NASA difundió el viernes un conjunto de imágenes de acercamientos tomadas la semana pasada desde Juno a una distancia de 4.023 kilómetros (2.500 millas) de las capas superiores de las nubes de Júpiter.

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Durante el recorrido de Juno de polo a polo, la sonda que utiliza energía solar encendió su cámara e instrumentos para la recolección de datos.

El primer vistazo de los polos de Júpiter fue ofrecido en 1974, cuando la sonda Pioneer 11 pasó cerca mientras se dirigía a Saturno.

Las fotografías detalladas que tomó Juno “no se parecen a nada que hayamos visto ni imaginado antes”, declaró Bolton.

Juno también envió imágenes únicas de las auroras de Júpiter, consideradas las más intensas en el sistema solar.

Ese fue el primero de tres docenas de recorridos cercanos previstos para la misión de 20 meses de la nave.

A diferencia de la Tierra y Marte, que son rocosos, Júpiter es un gigante gaseoso que muy probablemente se formó primero, poco después del Sol. El estudio del planeta más grande del sistema solar podría ofrecer pistas para comprender cómo se formaron la Tierra y los demás planetas.hitos-juno_46fca940

Juno comenzó a orbitar Júpiter en julio al cabo de una travesía de cinco años para hacer un mapa de los gigantescos polos, y observar la atmósfera y el interior del planeta. La nave es la primera dotada de una bóveda de titanio diseñada para protegerle su computadora y sistemas electrónicos de la intensa radiación.

Juno es la segunda misión que orbita Júpiter. Cuando la concluya en 2018, caerá deliberadamente y se desintegrará en la atmósfera de Júpiter. La NASA preparó este final de Juno para que no caiga accidentalmente en alguna de las lunas de Júpiter, en particular en el satélite helado Europa, objetivo de una futura exploración.

Fuente: El Comercio.