El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, hizo ayer historia al convertirse en el primer gobernante en activo del país que desfila en la marcha del Día del Orgullo Gay de Toronto, una de las mayores del mundo.

 Trudeau, que desde que llegó al poder tras las elecciones de octubre de 2015 se ha caracterizado por sus gestos de apertura a las minorías, declaró poco antes de iniciar la marcha que la presencia de los gobernantes en el desfile que conmemora las comunidades homosexuales, bisexuales y transexuales no debería ser noticia. “No debería ser una gran cosa que el primer ministro está participando en la marcha del Día del Orgullo Gay”, declaró Trudeau a los medios de comunicación.

Trudeau apareció en la marcha acompañado por la primera ministra de la provincia de Ontario, Kathleen Wynne, que hizo historia en 2013 cuando se convirtió en la primera líder de un gobierno provincial canadiense abiertamente homosexual. La presencia de Trudeau contrasta con la actitud de sus predecesores en el cargo. El ex primer ministro canadiense, el conservador Stephen Harper, nunca asistió a ningún acto del Día del Orgullo Gay durante los 9 años que estuvo en el poder.

Y el polémico Rob Ford, que falleció en marzo de este año, evitó incluso estar en Toronto durante los cuatro años que fue alcalde de la ciudad.