Comenzamos por aclarar que, al contrario de lo que se pensaba años atrás, cambiar de un empleo de manera frecuente es considerada una situación normal, pues cada vez somos más conscientes de lo rápido que pasa el tiempo y del potencial que tenemos como profesionales para asumir y desempeñar nuevos roles y desafíos.

No obstante, dentro de esa actitud nómada, hay límites que debemos respetar para que nuestra trayectoria profesional no se vea afectada.

Por ejemplo, en un artículo publicado por la BBC y en el que menciona una encuesta realizada en el sitio Quora, se muestra el tiempo de permanencia en un empleo que es considerado positivo y aquel que es visto como nocivo para nuestra carrera.

Según estos datos, permanecer en un trabajo por menos 8 meses da la impresión que el profesional no pasó el período de prueba de los 6 meses y que no demostró las cualidades para mantenerse en la posición.

sin empleo

Fuente imagen: BBC

Al contraio, un período de 18 meses (un año y medio) es el tiempo socialmente aceptado y recomendado por los expertos en Recursos Humanos.

Para ellos, una permanencia de 18 meses demuestra que sobreviviste a la evaluación y que lograste estabilidad en el puesto y dentro de la compañía que te contrato.

En el caso de una experiencia de 48 meses (4 años), queda demostrado que tienes la capacidad de cumplir una función, que eres una persona muy estable y que es muy probable que estés dejando un empleo por otro mejor.

¿Cuándo la permanencia en un mismo puesto comienza a perjudicar nuestra carrera?

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Fuente imagen: Gananci

De acuerdo a los expertos, cumplir 6 años en una misma compañía y no obtener ningún tipo de ascenso o la asignación de proyectos interesantes, puede comenzar a ser un obstáculo para tu crecimiento profesional.

Sin contar que te muestras como una persona que carece de ambiciones laborales, y aunque no es mala para ser despedida, sí es percibida como mediocre.

Igualmente, aquellos candidatos que muestran en su currículum haber pasado por 3 empleos en menos de 4 años, también comienzan a levantar suspicacias entre los reclutadores.

¿Cuándo debemos dejar un trabajo y apostar por otro mejor?

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Checa estas señales:

  • Tienes una mala relación con tus jefes, lo que te lleva a mostrar una falta de compromiso con tus funciones.
  • Te das cuenta que no hay una evolución en tu carrera. No sólo no estás aprendiendo nuevas cosas, sino que no te sientes satisfecho con la remuneración ofrecida por tu dedicación y tiempo.
  • Tienes más conocimiento que tu jefe. Sientes que estás más calificado para el puesto que ocupa tu superior, y por lo tanto, las funciones que cumples ya no representan ningún reto.
  • No estás de acuerdo con las políticas de tu compañía. Crees que no te identificas con la corporación, el servicio que ofrece e incluso con las personas que trabajan allí.

Vía: Oficina Empleo